Cuaderno de bitácora
Diario de Auri, entrada 1

Se me ha antojado empezar a escribir un diario.
Una vez le oí decir a una criatura humana que era una costumbre de los suyos.
Se ve que consiste en apuntar los eventos que te hayan causado impresión ese día.

En el transcurso de mi larga vida, un solo día es insignificante.
Sin embargo, aquella criatura a la que dejé de ver tras echarme una siestecilla había dejado tantas notas tras de sí que he decidido copiarlo.

Ahora mismo me hallo en una isla remota.
En este terreno tan reducido, se concentran numerosos seres vivos
y estos poseen una gran variedad de rasgos distintivos.

La causa de un espectáculo tan inusual y antinatural debe de ser aquel árbol gigantesco.
La vasta fuerza vital que exudan sus raíces y recorre la isla es lo que le da forma.
Es un poder excesivo que contraviene las leyes de la naturaleza...

Como parece que podría resultar interesante, he decidido prolongar mi estadía en la isla.
Bien, creo que ya vale como primera entrada de mi diario. Voy a dejarlo aquí.

Si me vuelven a entrar ganas, tal vez vuelva a escribir.
Pero eso podría ocurrir dentro de cientos de años.